jueves, 31 de enero de 2013

UWAZI


Los alcalareños sabemos de nuestras cuentas municipales lo mismo que las cigüeñas: nada


A idioma suajili le debe sonar a este Ayuntamiento alcalareño cuando le hablan de transparencia. Dicha lengua es la que hablan mayoritariamente en Tanzania, Kenia y algunas zonas limítrofes de Uganda. Pero también, curiosamente, un poquito en Plaza del Duque 1. Allí hay una palabra que se ha instalado como lapa a roca de mar, uwazi, y aunque nadie sabe su significado, todos miran al techo cuando se pronuncia. Es la traducción literal al castellano de trans-pa-ren-cia, de la que este Consistorio socialista sabe más bien nada y silba automáticamente al oírla. 

De los 110 municipios más grandes de toda España analizados por la ong Transparencia Internacional, el equipo de Limones ocupa el vergonzante puesto 93, a la cola de todos. Para que no quepa duda, además, de la independencia y objetividad de los análisis que hace esta organización para combatir la corrupción con sede en Berlín, las mediciones se hacen con datos suministrados por los propios ayuntamientos. Dicho en román paladino, si por ahí “jumea” cómo estará la chimenea. ¡Anda que si tuvieran medios para investigar las cuentas, apañados íbamos a estar! 

El Ayuntamiento de Alcalá es el cortijo del PSOE, donde año tras año son prorrogados los presupuestos sin llevar la más mínima contabilidad que prevea gastos e ingresos. Arrastra las deudas como el que tira de la guita de un cochecito infantil y le trae al pairo que le saquen los colores: para eso tienen la mayoría y el que venga detrás que arree. Luego pasa lo que pasa, endeudados hasta la colcha, imprevisión del TBO, desajustes y falta absoluta de transparencia: nunca sabemos ni lo que debemos ni a quién. Bueno, sí, a los bancos, porque Hacienda les obliga a hacer públicas estas cifras. Ejemplos, los nueve expedientes de reconocimiento extrajudicial de crédito en 2012 por valor de más de 8 millones de euros; (para entendernos, 1.331 millones de pesetas que hemos tenido que pagar fuera del procedimiento reglado). 

Pues nada, señor Alcalde, promocione también nuestro pueblo con un cartel a la entrada en el que diga que además de la ciudad respetuosa con la infancia (sic) también somos campeones de la uwazi, que de suajili saben ustedes un rato. 

PUBLICADO EN LA VOZ DE ALCALA EL 1 DE FEBRERO DE 2012 


lunes, 28 de enero de 2013

El tamaño sí que importa

Fachada de un centro comercial. Aparentemente las macetas son
como las de cualquier patio sevillano...


...pero no intente llevárselas. Le puede costar muy caro a su espalda

Por cierto, es el outlet o factory o store o low cost recién renovado del aeropuerto de Sevilla. Que de todas esas maneras tan castellanas (y que dentro de poco veremos admitidas por la RAE y si no al tiempo) se puede llamar a lo que antes era simplemente un almacén de oportunidades.

Juan Muñoz, un visionario

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"Pieza escuchando la pared"


Ocho años después de que descubriera a Juan Muñoz en una esquina del Pabellón de España en la Expo92 de Sevilla, le dieron el Premio Nacional de Artes Plásticas. Allí, olvidado, en una esquina perdida, para que pasara lo más desapercibido posible, me encontré "Pieza escuchando la pared". Disparé diapositivas que hoy no encuentro y aún me acuerdo de la magnífica impresión. La pared, ese espacio separador entre dos realidades, una conversación interesante entre personas que se sienten protegidas y pueden hablar de lo que quieran. Y un hombre de bronce, semibalancín, cómplice con el espectador, pega el oido para descifrar las palabras mágicas y ocultas al común de los mortales para luego chivárnoslas. Hoy, esa escultura se puede admirar en el Museo de Arte Contemporáneo Español. Patio Herreriano, en Valladolid.

Un año después de haber obtenido el máximo galardón de una institución española una hemorragia interna junto con un aneurisma de aorta acaba con su vida a los 48 años, justo cuando su obra Double Bind cosechaba éxitos nada más y nada menos que en la Tate Modern de Londres.

El museo de arte contemporáneo en Cáceres


Ahora, no hace mucho tiempo, vuelvo a encontrarme por casualidad, sin saber siquiera que estaba allí, con Muñoz. Fue en la Fundación Helga de Alvear en Cáceres. Una estancia con dos piezas suyas, una "Sin título"  (1995) y la segunda "Kabuki", te envuelven y secuestran por minutos. Juan Muñoz era un visionario. El hombre envuelto y atrapado por la maraña de cables de los cuales trata de desahacerse o la mirada opacada por los plásticos, las segundas capas, el no poder contemplarnos con nitidez en nuestro propio espejo, no son más que actos fedatarios de nuestros días. Muñoz se anticipó a lo por venir, a este mundo donde la tecnología nos ahoga cuando trata de ayudarnos. La experiencia de quedarse encerrado durante varios minutos a solas en esa sala con el alma de las esculturas puede llegar a ser trascendente.

Atrapado y sin escapatoria. "Sin título"


No hay un extremo de donde tirar

Miradas perdidas


"Kabuki" 1997. Resina de poliéster, rotulador, plástico, bolsa de
terciopelo y espejo



sábado, 26 de enero de 2013

Las verdades del barquero (vistas por una periodista alemana)

La supuesta dureza de Ángela Merkel
 En Alemania crece la critica contra la supuesta "mentalidad de fiesta" de los españoles; en España los medios cada vez son más negativos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja de lo que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.

España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas. Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.


Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público ―234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011―, excluyendo la Seguridad Social ―23.000 millones―, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos ―un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes―, pensiones demasiado altas ―la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE-15― o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.



Los diputados representan a los partidos, no a los ciudadanos
La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000 millones, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.


Control estricto y duras condiciones. Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales.

 
No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.



Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%.


Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se esta gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.


Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.
Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OCDE. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.

 
Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones.



Stefanie Claudia Müller
 *Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista. Artículo publicado en septiembre de 2012, con la ocasión de la visita de Ángela Merkel a España. Copiado de internet